MARTES, 22 de mayo de 2018 (HealthDay News) -- Si continúan las tendencias actuales, casi una cuarta parte de la población mundial será obesa en 2045. Y una de cada 8 personas tendrá diabetes tipo 2, sugiere una nueva investigación.

Junto con el aumento del tamaño de las cinturas, las tasas globales de la diabetes tipo 2 aumentarán desde el 9 al 12 por ciento en los próximos 27 años, lo que aumenta aún más la carga que ya tienen los sistemas de salud sobrecargados, reportaron unos científicos en Dinamarca e Inglaterra.

"Se prevé que la prevalencia global de la obesidad y la diabetes aumente dramáticamente a menos que la prevención de la obesidad se intensifique de forma significativa", advirtió el Dr. Alan Moses, de Investigación y Desarrollo de Novo Nordisk en Soborg, Dinamarca.

"Esas cifras enfatizan el inmenso desafío al que se enfrentará el mundo en el futuro en cuanto a la cantidad de personas que son obesas, o tienen diabetes tipo 2, o ambas cosas", añadió en un comunicado de prensa del Congreso Europeo de la Obesidad (European Congress on Obesity).

Además de los desafíos médicos, "los costos para los sistemas de salud de los países serán enormes", dijo Moses.

Para realizar el estudio, los investigadores analizaron los datos de la Organización Mundial de la Salud para todos los países. Los investigadores dividieron cada población en distintos grupos basándose en la edad y el índice de masa corporal (IMC) para calcular el riesgo de diabetes de cada año. El IMC es una medida de la grasa corporal basada en la estatura y el peso.

Los investigadores reportaron que las tasas globales de diabetes se estabilizarían solo si la obesidad se redujera de forma constante desde el nivel actual del 14 por ciento a un poco más del 10 por ciento en 2045.

Al calcular por país, en 2045 Estados Unidos puede anticipar ver cómo las tasas de obesidad han aumentado desde el actual 39 por ciento hasta el 55 por ciento, mostraron los hallazgos. Y las tasas de diabetes de EE. UU. aumentarán desde el 14 hasta el 18 por ciento si no se hacen cambios considerables.

Para mantener las tasas de diabetes estables en EE. UU. a lo largo de las próximas tres décadas, la obesidad tendría que reducirse hasta el 28 por ciento, dijeron los investigadores.

"Cada país es distinto en función de unas condiciones genéticas, sociales y ambientales únicas, razón por la cual no hay un método universal que vaya a funcionar. Los países individuales deben trabajar con la mejor estrategia para ellos", dijo Moses.

A pesar del desafío con respecto a la obesidad y la diabetes al que se enfrentan los países, "se puede cambiar esa tendencia", aseguró. "Pero será necesario tomar medidas agresivas y coordinadas para reducir la obesidad, y las ciudades individuales deberían jugar un papel principal en la confrontación de los problemas que rodean a la obesidad".

Algunos problemas son comunes para todas las ciudades, y otros son únicos para cada una de ellas, añadió Moses.

Los hallazgos fueron presentados el miércoles en la reunión anual del Congreso Europeo de la Obesidad en Viena, Austria. Las investigaciones presentadas en reuniones se deben considerar preliminares hasta que se publiquen en una revista médica revisada por profesionales.

Más información

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. ofrecen más información sobre la obesidad.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

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